Jornadas Ping Zhi 2025: Institutos Confucio de Madrid, Zaragoza y Valencia.
Por::
Ana González Carro
En
29/12/2025Tiempo de lectura:
6 min
Resumen:
Este año, las Jornadas Ping Zhi, celebradas en los Institutos Confucio de Madrid, Zaragoza y Valencia, han puesto en valor la profunda vinculación histórica y cultural entre China y el tenis de mesa, mostrando que este deporte, entendido desde su contexto cultural, puede convertirse en una herramienta educativa, cultural y de salud con un alto impacto.
No es casual que estas jornadas se hayan desarrollado en Institutos Confucio vinculados a universidades españolas de prestigio internacional. Ese entorno universitario ha sido clave para abordar el tenis de mesa desde el rigor académico, el pensamiento crítico y el diálogo intercultural.

El pasado y el futuro del "Ping pong Diplomacy" video. Fuente: ITTF Foundation
¿Qué es Ping Zhi?
Ping Zhi (乒智) es un programa que utiliza el tenis de mesa como lenguaje común entre culturas. Combina tradición china, evidencia científica y metodologías educativas actuales para transformar la mesa de juego en un espacio de aprendizaje integral.
Su objetivo es favorecer el desarrollo cognitivo, emocional y social, especialmente en contextos educativos y universitarios, donde el aprendizaje va más allá del resultado inmediato.
Desde la perspectiva del entrenamiento, Ping Zhi pone el foco en el proceso: cómo se aprende, cómo se gestiona el error, cómo se mantiene la atención y cómo se construye confianza punto a punto.
El programa nace con una vocación clara: impulsar un tenis de mesa inclusivo, sostenible, adaptado a la era digital y con mayor participación femenina, utilizando los Institutos Confucio como espacios naturales de intercambio cultural entre España y China.
Instituto Confucio de Zaragoza
Por qué el tenis de mesa es el eje del programa
El tenis de mesa es el deporte más practicado del mundo, con alrededor de 40 millones de jugadores, y es deporte olímpico desde los Juegos de Seúl 1988. En China, además, es considerado el “deporte rey”, no solo por sus éxitos deportivos, sino por su valor educativo y social.
Desde la práctica diaria del entrenamiento se entiende bien por qué se le llama el “ajedrez físico”. En cada punto, el jugador debe:
Leer trayectorias y efectos.
Tomar decisiones rápidas.
Ajustar el gesto técnico.
Mantener la calma tras el error.
Todo ocurre en un espacio reducido y con mucha repetición, lo que convierte al tenis de mesa en una herramienta excelente para entrenar atención, autocontrol y toma de decisiones.

Instituto Confucio de Valencia
Cultura china y valores en el entrenamiento
Uno de los aspectos diferenciales de Ping Zhi es la conexión entre cultura china y práctica deportiva. Durante las jornadas se explicó cómo valores confucianos como la disciplina, el respeto, la constancia y la mejora continua están muy presentes en la forma de entrenar tenis de mesa.
El llamado “espíritu del ping-pong” no busca la perfección inmediata, sino el progreso constante. El tenis de mesa enseña a aceptar el error, a respetar al rival y a entender que el aprendizaje es un proceso continuo.
Por eso no resulta extraño que momentos clave de la historia china —como la diplomacia del ping-pong o los Juegos Olímpicos de Pekín 2008— hayan utilizado este deporte como símbolo de identidad y proyección internacional..
Una mesa. Una cultura. Una forma de aprender.
Evidencia científica: lo que confirma la práctica
Las jornadas dedicaron un espacio específico a la evidencia científica reciente. Estudios publicados en Brain Research (septiembre de 2024) muestran que la práctica prolongada del tenis de mesa produce mejoras claras en la estructura y el funcionamiento del cerebro.
Entre los principales beneficios destacan:
Mejora de la atención y la concentración.
Mayor coordinación mano-ojo.
Mejor regulación emocional bajo presión.
Alta estimulación cognitiva con bajo riesgo de lesiones.
Estos resultados coinciden plenamente con lo que se observa en el entrenamiento diario.
Agradecimiento
Quiero expresar un agradecimiento profundo a los Institutos Confucio de Madrid, Zaragoza y Valencia, así como a sus directores, directoras y equipos docentes, por su implicación, profesionalidad y apertura. Su vinculación con universidades españolas de prestigio internacional ha sido clave para acoger estas jornadas desde el máximo rigor académico y para facilitar un espacio donde ha sido posible integrar deporte, cultura y ciencia de manera innovadora.
Del mismo modo, deseo agradecer a la Real Federación Española de Tenis de Mesa (RFETM) su respaldo institucional al programa Ping Zhi, así como el apoyo específico de la Comisión de la Mujer de la RFETM, cuyo compromiso ha sido fundamental para impulsar iniciativas que promueven un tenis de mesa más inclusivo, con mayor participación femenina y con impacto social y educativo.
La colaboración entre los Institutos Confucio y la RFETM ha demostrado que, cuando universidad y federación trabajan de forma alineada, el deporte puede convertirse en una herramienta de diálogo cultural, aprendizaje y bienestar.
Gracias por hacer posible estas jornadas y por confiar en propuestas que abren nuevas vías de colaboración entre el ámbito académico, el deportivo y la sociedad.